¿Cómo aceptar la pérdida de un hijo?
La ilusión con la que esperamos a nuestro hijo es tan grande que cuando recibimos la terrible noticia de que no estará más con nosotros simplemente nos desplomamos. Hoy les platicaré de este tema duro, pero que no es imposible de enfrentar Torremomz.
Si bien es cierto que quien pierde a un hijo no tiene ganas de seguir adelante porque ve todo negro y el enojo es tan grande que domina y lleva a preguntar una y mil veces: ¿por qué yo?, ¿por qué a nosotros?
Un duelo sano por la pérdida de un bebé dura alrededor de 18 meses, pero eso no significa que todo el tiempo tenga la misma intensidad, ni que pasado ese tiempo no lo recordaremos.
El resultado ideal de un dolor trabajado y no únicamente abandonado sería aprender a vivir con este hueco en el corazón sin llenarlo de resentimiento, trabajo o comida y dejar que el amor y la esperanza sigan siendo el eje.
Es mentira que el tiempo todo lo cura; su paso cierra las heridas pero la tanatología es la que hace el trabajo de «desinfección» y ayuda a que la sanación ocurra desde dentro.
Después de los primeros nueve meses sabremos que la parte más empinada de la cuesta ha pasado y que los meses venideros si no más fáciles, al menos sí serán menos difíciles.
Si la añoranza crece, entonces no está funcionando el trabajo de duelo. Se vale aplicar todas las herramientas emocionales que tengas a tu alcance:
- Lecturas
- Cursos
- Programas de radio
- Terapia
- Asesoría tanatológica
- Comunicación con tu pareja
Los expertos recomiendan cuestionarse también ¿Qué estás dispuesta a hacer por un hijo? Si la respuesta a esta pregunta es todo, se recomienda reflexionar qué tan sinceramente lo dices: ¿puedes incluso volver a ser feliz sin él? Porque ésa es la manera de honrar su paso por tu vida.
Ante todo, siempre es parte clave buscar ayuda de un profesional y entender que cada quien tiene un duelo y un proceso distinto.
Tags: hijo, pérdida, tanatología
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