En La Torre

El Primer Día De Clases

#EnLaTorre (SUPER DRAMÁTICA) Llega un momento en la vida de cualquier mamá y su hijo que es determinante, conmovedor, dramático!!!. el primer día de escuela.

Y justo de eso les quiero hablar hoy.

(CORRE CORTINILLA)

Si sí, a todas las que somos madres el primer día de escuela se nos quedará guardado en el corazón por siempre… y ahora les voy a contar cómo me fue a mi…

Nosotros decidimos meter a Regina y Federico a la misma edad, al año y 5 meses…

En el caso de mi hija fue porque hasta el momento era hija única la pobre ya estaba súper aburrida en la casa conviviendo con puro adulto… y como ustedes saben, niños aburridos es igual a ¡¡¡peligro total, sálvese quien pueda!!!

Así que para evitarnos una lluvia de travesuras y berrinches, decidimos que era el momento. Obvio hice una selección exhaustiva de guarderías y kínderes y por fin encontramos el ideal.

Yo, que ya había visto muchas Rosas de Guadalupe me preparé para la mejor escena dramática de mi historia, nombre, lloré tanto que Adela Noriega me quedó corta.

Y llevaba de la mano a mi Regina y yo lloraba… caminamos hasta la escuela y yo lloraba… llegamos a la puerta de la escuela, a unos segundos de soltar su manita y dejarla sola en este mundo lleno de peligros… y yo lloraba… veía la carita de mi hija y yo lloraba…. Y ella

ella estaba perfectamente bien, ella no lloraba, al contrario me dijo , “adiós mamá” le echó los brazos a su maestra  y me dejó  que?, ¿y el amor y el romanticismo?. ¿dónde quedó?

La verdad es que Regina siempre ha sido muy independiente desde chiquita, se adapta a cualquier ambiente y hace amistad con todo el mundo, mi marido le dice “LA POPOCHAS ORTÍZ”

Un par de años después ya estaba lista para el primer día de clases de Fede… iba con mi hijo de la mano toda segura de mi misma, con una enorme sonrisa en el rostro, diciéndole a la gente “háganse un lado que ya llegamos”…

Y en el momento en que solté la manita a Fede… él lloraba cuando le di un beso y le dije que todo estaría bien… él lloraba… cuando le dije “al rato vengo por ti”, él lloraba… y yo… yo lloraba también.

Y no crean, de vez en cuando sigue y sigo llorando cuando me toca llevarlo a clases…

Mi esposo es quien los lleva casi siempre y ¿qué creen? con el Federico no llora, así es que ni modo, alguien se tiene que sacrificar y quedarse en la casa a descansar otro ratito.

De esto aprendí algo muy importante… no, no todos los niños responden igual al primer día de escuela así que debemos apoyarlos mucho. Para ellos es el primer día lejos de su casa y entorno familiar. El primer día que conocen algo completamente nuevo.

Y dos, la elección de una escuela es aún más importante, porque siempre he creído que la educación de un niño es 70 por ciento lo que le enseñamos en casa y 30 por ciento lo que aprende en la escuela, así que debemos escoger un lugar que sirva como extensión de valores que queremos darle en casa…

A ustedes como les fue de primer día de escuela… me cuentan?

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